No te preocupes excesivamente por la Depresión Posparto; especialmente si no tienes ningún antecedente similar en este tipo de transtornos. Además, ten en cuenta que es normal padecer altibajos emocionales después de un esfuerzo físico y psicológico tan grande. Esto es debido, sobre todo, al cansancio.
De todas formas, es bueno hablar abiertamente sobre tus sentimientos con tu pareja y el médico que realiza tu seguimiento. A veces, ellos pueden detectar mejor que tú cualquier cambio notable en tu comportamiento.
Cómo te sientes
Con frecuencia, la depresión es fruto de los desequilibrios hormonales. La masiva producción de hormonas experimentada en el embarazo desciende de manera abrupta a los niveles normales después del parto, lo que hace que muchas mujeres se vuelvan llorosas, irritables, indecisas, poco comunicativas y que no logren conciliar el sueño.
La depresión también puede estar provocada por la disparidad entre la realidad y las expectativas creadas. Aunque la maternidad es una experiencia muy hermosa, tendemos a idealizarla y a olvidar las alteraciones que ocasiona en nuestra vida.
No debes preocuparte excesivamente. Habla abiertamente de tus preocupaciones con personas de confianza y deja pasar el tiempo. Una vez desaparecido el agotamiento y tan pronto hayas comprendido que puedes hacerte cargo de la nueva situación, las tendencias depresivas se disiparán.