¿Qué alimentos puede comer tu bebé?
La leche un ingrediente que sigue siendo indispensable
• Una ingesta diaria de 500 ml. de leche recomendada por su Pediatra también resulta indispensable para el correcto desarrollo de tu bebé y seguirá siendo esencial hasta que alcance los tres años de edad..
Introducir pedacitos de alimentos blandos… entre ellos, ¡el pescado!
•En la Etapa 3 (a partir de 8 meses) se introducen los alimentos en pedacitos en la dieta de tu bebé. Para hacer esta etapa más llevadera, empieza con trocitos pequeños de alimentos blandos para evitar que tu bebé se haga daño, ya que apenas mastica los alimentos antes de tragarlos.
• Ha llegado el momento de ayudar a tu bebé a descubrir nuevos tipos de cereales y féculas: pequeños trocitos de patata, los tipos de pasta más pequeños, el arroz, el maíz, la sémola, etc., sin triturar.
Pero además, ¡ha llegado el gran momento de introducir el pescado blanco en su dieta!
• Para el pescado, utiliza sólo filetes frescos (que sea el propio pescadero quien haga los filetes delante de ti, tampoco está de más). Ya puede degustar el lenguado, la merluza o la lubina. Una vez vayas a prepararlo, cuece el pescado en un caldo o hazlo al vapor sin añadir ningún tipo de grasa ni de aceite. Tritura el pescado con el tenedor hasta que quede muy finito, asegurándote bien de quitar todas las espinas. Después, mezcla el pescado triturado con su papilla de verdura habitual. Ofrece a tu bebé pescado sólo una vez al día, bien en la comida o en la cena. Lo que más os apetezca.
Pero además, ¡ha llegado el gran momento de introducir el pescado blanco en su dieta!
• Tras la carne, introducida en la Etapa 2 (a partir de 6 meses), tu bebé ya puede probar también la yema de huevo *, otra fuente de proteínas.
Cantidades recomendadas:
¿Cómo puedes incorporar la yema de huevo en los alimentos?
• Coge un huevo hervido. Aplástalo hasta que quede muy finito con un tenedor y mézclalo con una sopa o con una papilla de verduras.
• Los días en que des a tu bebé yema de huevo, evita la carne y el pescado para que la ingesta de proteínas no sea demasiado elevada.
* Excepto si tu bebé es alérgico.
Nuevas frutas y verduras*
A lo largo de los próximos meses, tu bebé descubrirá sabores aún desconocidos procedentes del mundo de las frutas y las verduras*.
Continúa alimentando a tu bebé con verduras siempre cocidas.
Nuevas frutas y verduras:
• Verduras cocidas: coliflor, pimientos, espárragos, berenjenas, etc.
• Fruta: manzana, banana, naranja, mandarina, etc.
*Excepto si tu bebé es alérgico.
También puedes ofrecerle los siguientes alimentos, aunque en pequeñas cantidades:
• Hierbas aromáticas: cebolleta, perejil, albahaca, tomillo, etc.
Los alimentos en la Etapa 3 (a partir de 8 meses)
• Leche materna o al menos 500 ml. / al día de la leche que haya recomendada por su pediatra en biberón.
• Cereales y féculas: pedacitos pequeños y blandos de patata, los tipos más pequeños de pasta cocida, arroz, etc.
• Verduras cocidas: pimiento, berenjena, etc.
• Fruta: manzana, banana, naranaja, mandarina, etc.
• Yema de huevo:1/2 como máximo, dos veces a la semana.
• Carne: cordero, vaca, ternera, pollo, pavo, jamón cocido, etc.
• Pescado blanco: rape, merluza, lubina y lenguado.
• Pequeñas cantidades de hierbas aromáticas (cebolla, perejil, albahaca, tomillo, perifollo, etc.)
• Otros: yogur, galletas infantiles especiales, cebolla tierna.
Desayuno: la comida más importante del día
El desayuno, la primera comida después de un sueño reparador, es un momento esencial para tu bebé. Después de no haber comido nada durante varias horas, necesita nutrientes para empezar bien el día. Además, nunca es demasiado tarde para acostumbrarse a tomar un desayuno equilibrado y energético.
Todos los días en su menú: leche
• La leche materna o de continuación (si es recomendada por su Pediatra) contiene los elementos esenciales que tu bebé necesita en esta etapa.
• El desayuno proporciona la mayor parte (¡casi la mitad!) de los 500 ml. diarios que tu bebé necesita para crecer fuerte.
Y para recargar las pilas de energía: toda una variedad de sabores de papillas de cereales
• Para ayudar a tu pequeño explorador a estar en forma todo el día, los carbohidratos constituyen una importante fuente de energía, que le puedes proporcionar ofreciéndole papillas de cereales.
• Puedes añadir tres o cuatro cucharaditas en el biberón de tu bebé, y variar los sabores para que pruebe gustos distintos; como, por ejemplo, un nutritivo biberón con sabor a banana. ¡Menudo regalo para el paladar!
La tercera comida del día
Igual que el desayuno, la merienda es un componente esencial para que tu bebé tenga una dieta equilibrada. Después de la siesta, a mitad del día, tu bebé se encontrará descansado y relajado: ¡este es el momento ideal para darle un pequeño placer gustativo!
¿Qué elementos contiene unas onces equilibrada?
• Leche.La merienda debería proporcionar a tu bebé una parte de los 500 ml. recomendados de leche que necesita al día para obtener el hierro, las vitaminas, las proteínas y el calcio indispensables. Ofrece a tu bebé un biberón de la leche de continuación (recomendada por su Pediatra) o un producto lácteo adaptado.
• Cereales. 3 o 4 cucharadas de papillas de cereales en su biberón para saciar el apetito de tu bebé hasta la cena.
• Fruta. En forma de puré o de bebidas a base de frutas, este componente es una fuente excelente de minerales y de vitaminas, y ofrece a tu bebé una amplia gama de sabores y texturas para desarrollar sus papilas gustativas.
La cena: para terminar bien el día
A medida que crece, los días de tu bebé serán cada vez más agitados. Llegada la noche, tendrás que darle una comida adaptada a este cambio de actividad.
Para cubrir la ingesta diaria recomendada de ciertos elementos, tienes que tener en cuenta qué alimentos ha consumido a lo largo del día antes de prepararle la cena.
Los secretos de una buena cena
• Si tu bebé ya ha comido carne (fuentes de proteínas) a mediodía:
Ofrécele una sopa de verdura: las verduras, fuente de vitaminas, sales minerales y fibras, son un elemento importante para conseguir una dieta equilibrada.
• Piensa en la posibilidad de dar a tu bebé una buena dosis de cabrohidratos complejos: los tipos pequeños de pasta, arroz, patatas, sémola o alimentos similares que liberarán gradualmente su energía para satisfacerle el apetito y ayudarle a dormir.
• Según el apetito de tu bebé, puedes terminar su comida con queso o yema de huevo.
¡No te olvides del ritual nocturno!
Una comida completa y equilibrada resulta esencial para ayudar a tu bebé a alcanzar un buen desarrollo y a disfrutar de una noche de sueño reparador. Pero recuerda que eso no es suficiente: tu bebé tal vez ya haya adquirido un ritual que tendrá que respetarse.
Léele un cuento, ponle música o cántale una cancón de cuna, enciende una luz tenue, déjale achuchar a su muñeco preferido… Repetidas noche tras noche, estas pequeñas costumbres calmarán a tu bebé y le ayudarán a dormirse antes.