Un completo programa nutricional, adaptado a las necesidades de tu bebé.

A medida que crece, tu bebé empieza a gatear y a moverse por todos sitios, entra en contacto con otros bebés y se lleva a la boca todo lo que se le ponga por delante. Por ello, muchas de las alergias que adquirimos los seres humanos se desarrollan durante esta etapa de nuestra vida. Sin embargo, podemos evitar hasta cierta medida el riesgo de alergias. Lo mejor para ello es... ¡conocerlas a fondo!



Alergias

Las reacciones alérgicas tienen lugar cuando el cuerpo considera erróneamente que una sustancia es nociva. En otras palabras, se trata de una reacción de defensa a un ataque que en realidad no existe. Hay diferentes síntomas reveladores de una alergia. Los más comunes son los eczemas, sarpullidos, problemas digestivos o dificultades respiratorias. Algunas normas alimentarias y de higiene pueden ayudar a prevenir la aparición de alergias. Los padres deberían prestar especial atención al historial alérgico de la familia.


Un entorno saludable:

El hogar es caldo de cultivo de alérgenos. El polvo de la alfombra y de los muebles, el pelo de la mascota preferida de tu hijo y los edredones de plumas son la causa de las alergias más comunes. Para limitar esta invasión, ventila cada día las habitaciones de tu casa, pasa un trapo a los muebles (en vez de sólo quitar el polvo) y utiliza la aspiradora. Usar colchas antiácaros y cambiar las sábanas cada semana también reduce la propagación de ácaros del polvo.


Los principales alérgenos medioambientales:

 Ácaros y otros tipos de polvo
Los ácaros, microscópicos e invisibles a simple vista, invaden nuestros hogares refugiándose en alfombras, cortinas, colchones e incluso juguetes blandos. No obstante, el polvo invade el aire y queda suspendido ahí donde puede inhalarse fácilmente. Diríamos, por lo tanto, que las reacciones alérgicas están relacionadas con la respiración. Algunas de ellas son la rinitis crónica y el asma, cuyos síntomas más evidentes son la nariz tapada y los ojos llorosos.

 Polen
El polen son granos microscópicos transportados por el viento o por los insectos. Los que provocan reacciones alérgicas proceden de hierbajos, heno, céspedes y otros tipos de hierba. Las alergias son más frecuentes entre los meses de abril a junio, y en septiembre y octubre. Los síntomas más comunes de estas alergias son los mocos, estornudos y ojos irritables.



Los principales alérgenos alimenticios:

 Leche de vaca
La alergia más común entre niños es debida a la leche de vaca, si bien puede aparecer a cualquier edad. En cualquier caso, generalmente comienza durante el periodo de destete. Los síntomas pueden ser problemas digestivos (diarrea y vómitos), pero también eczemas o sarpullidos en la mayoría de los casos. Si el pediatra diagnostica a tu hijo alergia a las proteínas de la leche de vaca, deberás excluir la leche y los productos lácteos (yogures, cremas, etc.) de su dieta. Tu pediatra podrá recomendarte una leche especialmente diseñada para los lactantes y niños con alergia a las proteínas de la leche de vaca. Esta alergia desaparece normalmente con el paso del tiempo.

 Gluten
El gluten es una proteína que se encuentra en ciertos cereales (centeno, trigo, cebada, avena) y en alimentos que contienen dichos cereales (pastas, galletas, pan). La intolerancia al gluten, o enfermedad celíaca afecta a uno de cada 2.000 niños. Los síntomas de esta alergia pueden ser la diarrea acompañada por un ligero aumento de peso y un estómago hinchado. Si se presentan estos signos, consulta a tu pediatra; él te aconsejará sobre los mejores productos para tu bebé.

 Huevos de gallina
Los alérgenos de los huevos se encuentran principalmente en la clara, aunque no exclusivamente. Los médicos aconsejan que evites alimentar a tu bebé con claras de huevo durante el primer año. Como la leche de vaca y los cacahuetes, los huevos son un ingrediente utilizado en muchos productos alimenticios, pero también en ciertas vacunas (paperas, gripe, etc.). Los síntomas de la alergia al huevo pueden ser respiratorios (asma) o cutáneos (eczema o sarpullidos). Para asegurarte que incluyes las suficientes proteínas en la dieta de tu bebé, sustituye los huevos por la carne, el pescado, los cereales y las legumbres.

 Cacahuetes
El cacahuete es una legumbre utilizada por la industria alimentaria como un ingrediente en su forma original, o como un subproducto como el aceite. Las reacciones a las alergias del cacahuete son, generalmente, sarpullidos, eczemas o edema. Como en la mayoría de las alergias, el riesgo de shock anafiláctico no se puede descartar.

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Vigila lo que come

Introducir nuevos alimentos a la dieta de tu bebé es un momento maravilloso. Observarás con asombro que tu bebé hace muecas o sonrisas para expresar sus preferencias alimentarias. La dieta de tu bebé es vital para su salud y ayuda a evitar alergias; por tanto, conviene cambiar la dieta paulatinamente.
Cuando comiences a incluir sólidos (lo cual no debe suceder antes de los cuatro meses y es frecuente alrededor de los 5 o 6 meses), dale un solo alimento cada vez. Esto te ayudará a identificar cualquier alergia alimentaria con mayor facilidad. También es aconsejable evitar darle alimentos alergénicos demasiado pronto en esta etapa.

La ley exige que los fabricantes de productos alimenticios infantiles, sensibles a los riesgos de alergias alimentarias e intolerancias, utilicen un etiquetado claro que ayude a los padres a identificar los posibles ingredientes a los que un bebé podría ser alérgico.
La etiqueta debe indicar si el producto contiene leche o sus subproductos, o incluso soja y sus subproductos, gluten, especias y apio.

Si existe un historial de alergias en vuestra familia, es aconsejable posponer la introducción de sólidos en la dieta de tu bebé hasta los 6 meses.

En cualquier caso, consulta a tu pediatra: te aconsejará sobre los mejores alimentos que puedes incluir en las comidas de tu bebé, así como las cantidades. Por lo general, los primeros signos de una alergia alimentaria están relacionados con la piel. Sé aún más precavida cuando des una nueva comida a tu bebé y consulta a tu pediatra rápidamente si se presentan síntomas

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