Tu autoridad
Si tu bebé ya tiene más de 15 meses, seguramente ya le has notado cierto sentido de la independencia que se traduce en momentos de oposición cada vez más frecuentes. De hecho, muchas veces, la primera palabra que aprende a decir un niño es “¡NO!” Frente a esta nueva situación, cada padre adoptará una actitud basada en su propia educación, en su personalidad, en la personalidad de su pareja y en la actitud que ya se haya adoptado anteriormente con otros niños de la familia. En pocas palabras, la forma en que se ponen los límites a los hijos es una cuestión importante a la que cada pareja deberá dar una respuesta única.
Hemos recogido tres experiencias de padres sobre cómo ejercen su autoridad. Sus perspectivas y experiencias probablemente te ayuden a encontrar el mejor enfoque para vosotros y tu bebé.
Carlos y Lucía, padres de Tomás, 20 meses
¡La autoridad razonada funciona!
"Tomás es un niño que no para quieto. Desde que empezó a andar ya quería tocar todo lo que había por casa. Nos hacía la vida imposible, porque teníamos que vigilarlo constantemente y decirle una y otra vez que no tocase nada.
Al principio intentamos ponerlo todo fuera de su alcance, pero siempre le quedaban cosas que no había visto y que le interesaban. Un día decidimos explicarle tranquila pero seriamente que había muchas cosas a su alcance que no eran para él. Y nos tomamos el tiempo de dar una vuelta completa al piso enseñándoselas. Tomás entendió muy bien que no era ningún juego. Me parece que el hecho de que estuviésemos los dos le impresionó. Desde entonces, a veces ha tocado "objetos prohibidos", pero ocurre muy rara vez, y parece incluso que está más contento que nosotros de poder comportarse como un pequeño adulto."
Eduardo y Carla, padres de Inés, 16 meses
Sobre todo, no adoptéis distintas posturas.
"Ya hace algún tiempo que Inés está en una etapa en la que lo rechaza todo. Ya se trate de cambiarle el pañal, vestirla, bañarla o comer algo que no sea pasta, su respuesta a cada proposición es siempre la misma: ¡No!
"Cuando nos dimos cuenta que debíamos poner remedio a la situación, tomamos la decisión de no llevarle la contraria. Opinamos que si nuestra hija se niega sistemáticamente a hacer cualquier cosa que la pidamos, no sería nada bueno que nosotros también insistiésemos y que hiciésemos lo mismo que ella. Es necesario darle ejemplo de flexibilidad y enseñarle que se pueden hacer concesiones. Lo más importante era establecer las prioridades para salvaguardar la felicidad de la familia."
Fernando y Soledad, padres de Alejandro, 18 meses
Ejercer tu autoridad en el momento adecuado puede darles seguridad.
"Cuando tenía cerca de 15 meses, Alejandro empezó a ponerse muy difícil a la hora de comer. Se negaba a probar nada nuevo, quería comer con las manos aunque antes utilizase muy bien su cucharita y su tenedor… Antes que aceptarlo todo u oponernos a todo, nos pusimos de acuerdo en algunos puntos. En algunos de ellos no transigiríamos y, en otros, seríamos más tolerantes. Alejandro tiene que comer los platos que le gustan con su cucharita y tiene que probar al menos un bocado de los alimentos que no conoce. Pero puede comer algunos alimentos “permitidos” con los dedos como, por ejemplo, trocitos de jamón o de fruta, y no está obligado a terminar el plato. Lo único que hicimos fue poner nuevas reglas al juego. Y estoy segura de que estas reglas claras y sencillas han dado a Alejandro un sentimiento de seguridad"