Tu bebé se dedica a explorar. Cada día jugará a descubrir cosas nuevas en casa, un lugar lleno de amor, pero también de riesgos. Usará sus manitas, su boca y todo lo que tenga a su alcance para aprender más y más cosas sobre el mundo que lo rodea. Su curiosidad es inmensa.
La prevención de accidentes domésticos
Para prever cualquier accidente, es importante que te pongas en la piel de tu bebé. Que aprendas a ver el mundo a través de sus ojos. Aquí vienen algunos consejos:
Cuando pongas a tu bebé en el cambiador, no le dejes nunca sin vigilancia y mantén siempre una mano sobre su barriguita: cuando son tan pequeñines les gusta balancearse cuando les cambias y pueden caerse muy fácilmente.
Cuando pongas a tu bebé en el cambiador, no le dejes nunca sin vigilancia y mantén siempre una mano sobre su barriguita: cuando son tan pequeñines les gusta balancearse cuando les cambias y pueden caerse muy fácilmente. No dejes nunca a tu bebé solo en casa, en el baño, ni con otro niño. Pon a tu bebé a dormir boca arriba.
La temperatura de su habitación no debería superar los 18°C, aunque te parezca que hace fresquito. Utiliza un saquito especial para dormir. Las sábanas y mantas no son aconsejables hasta que cumpla un año.
Guarda todos sus juguetes junto a los pies de su cama.
Comprueba siempre la temperatura de la comida antes de dársela.
No dejes a tu bebé solo con un animal.
En cuanto empiece a andar, aleja de su alcance todos aquellos objetos pequeños que pueda tragarse y que suelen encontrarse en los muebles más bajos: los anillos de mamá, cacahuetes y aceitunas que quedaron del aperitivo, macetas con tierra... Los bebés se lo llevan todo a la boca, ¡aunque sea nocivo para ellos!, ¡qué van a saber los pobrecitos!
Vigila que no corra con algo en la boca, como por ejemplo un palo de piruleta.
Recuerda colocar los productos de limpieza, los medicamentos y los cosméticos en armarios a los que no pueda acceder.
En la cocina, asegúrate que cuchillos, aparatos eléctricos y bolsas de plástico están bien guardados.
En la etapa del gateo, a tu bebé le encantará utilizar ambas manos para agarrarse a algo que le permita ponerse de pie. Cuidado también con a qué se agarra.
Protege a tu bebé de las quemaduras colocando una rejilla protectora en la puerta del horno, y no olvides dirigir los mangos de las cazuelas que estén al fuego hacia el interior.
Si tienes escaleras en casa, lo más recomendable es poner barras especiales que le impidan bajar o subir. Además, también puedes cubrir los enchufes, bloquear las ventanas y las puertas, cerrar el acceso a balcones y piscinas, proteger las esquinas puntiagudas de los muebles, no descuidar los aparatos de calefacción, etc.
A medida que vaya creciendo, tendrás que mantenerte todavía más alerta. Pero no te preocupes; la experiencia agudizará tus sentidos sin ponerte nerviosa.