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Un programa nutricional completo, adaptado a las necesidades de tu bebé.

La salud de tu bebé es un tesoro. Para proteger su bienestar, es esencial prestar atención a su salud diariamente. Aquí puedes encontrar consejos sobre temas muy variados, como evitar o tratar diferentes lesiones o enfermedades. Pero no dudes en consultar a tu pediatra: ¡Él es tu mejor aliado!

¡Un buen comienzo!

Tan pronto como empiecen a salirle los primeros dientes, asegúrate de establecer una rutina de cepillado dental e intenta acostumbrarle a una dieta sana que evite el exceso de azúcar. Es la mejor manera de garantizar unos dientes sanos de por vida. Encontrarás más consejos sobre los dientes en la sección especial que hemos dedicado a este tema.


¿Tu bebé lo mira todo cada vez con mayor interés? Es normal, ¡está descubriendo un mundo completamente nuevo! Para desarrollar y proteger la visión de tu bebé sólo tienes que seguir nuestras simples pautas. Puedes ayudar a tu bebé a enfocar e identificar objetos de la vida diaria y caras familiares.

Un remedio para cada situación

Con demasiada frecuencia suceden pequeños accidentes que provocan un montón de lágrimas. Si sabes cómo tratar pequeñas lesiones rápidamente y con destreza, ambos saldrán ganando.

La primera vez que descubras que tu bebé es alérgico a algo te supondrá un gran impacto. Es conveniente detectar las alergias antes que afecten a tu bebé. Lee nuestros consejos útiles.

Más vale prevenir que curar, por lo que es muy importante utilizar vacunas para proteger a tu bebé de enfermedades infecciosas. Descubre cuándo y porqué debes vacunar a tu bebé en esta sección especial.

¿Qué es bifidus BL?

Cuando inicias la alimentación complementaria y durante los primeros años de vida, se produce un gap de protección en los bebés debido a:

  • Disminución de las reservas de anticuerpos maternos recibidosa en el útero
  • Probabilidad de mayor riesgo inmunológico, por la disminución de la ingestión de la leche materna
  • Hasta los 3 ó 4 años de edad el sistema inmunológico aún se encuentra en desarrollo

     

    Durante el período del gap de protección los bebés se encuentran más susceptibles a las infecciones por dos razones:

  • La introducción de nuevos en la diversificación alimenticia, modifica la microbiota intestinal, aumentando el riesgo de infección
  • Mayor exposición al medio ambiente y a los agentes responsables de las enfermedades comunes en la infancia

    Nestum ayuda a solventar el gap de protección, porque contiene Bifidus BL e Inmunonutrientes.

    Bifuds BL es un probiótico clínicamente comprobado que ayuda a:

  • Mantener una flora intestinal saludable y fortalecer la barrera intestinal
  • Mejorar la respuesta inmunológica
  • Reducir la incidencia de diarrea
  • Ayudar a recuperar la flora intestinal después de un tratamiento con antibióticos

    Los Inmunoutrientes son una combinación de nutrientes importantes que contribuyen a las defensas naturales a:

  • Mantener las barreras epiteliales
  • Mantener la inmunidad celular
  • Reducir la severidad y duración de la diarrea

    ¡Fortalece las defensas naturales de tu bebé durante los primeros años de vida con Nestum!

     


  • ¿Cuánto jugo puede tomar mi hijo?

    Hay veces que mucho jugo de fruta puede causar diarrea en los niños. Para evitar que esto ocurra ten en cuenta que un preescolar no debiera tomar más de un vaso de jugo al día. Además de la posibilidad de dolor de estómago, más cantidad puede quitarle el apetito por comidas más nutritivas y puede causar caries.

    Un niño preescolar necesita dos porciones de fruta al día. Si una de esas porciones es un vaso de jugo, trata de que la otra porción sea un trozo de fruta, que le proveerá fibra y los nutrientes adicionales que necesita para su desarrollo.

    Para no tener que pelear con tu hijo por lo que toma, puedes diluirle el jugo con agua para hacerlo durar más, también es recomendable que entre comidas tu hijo tome agua en vez de jugo.

    Por último es importante que te fijes en lo que compras. No todos los jugos son adecuados para niños, ya que muchos tienen sucedáneos del azúcar que en un niño pueden causar diarrea. Te sugerimos preferir productos especiales para ellos.

    Novedosas formas de comer verduras

    No es en vano que siempre se relaciona a los niños con las golosinas, las tortas, chocolates y sabores dulces en general, puesto que éstos son los más atractivos y mejor tolerados durante la infancia. Sin embargo, existen otros sabores como los de las hortalizas que, si bien, no causan inmediata aceptación por los niños, tienen un sinnúmero de propiedades, absolutamente necesarias para el buen desarrollo de los pequeños. El desafío es aprender a comerlas desde la etapa infantil.

    Dentro de los hábitos alimenticios de los más pequeños, cumplen un papel fundamental las verduras, debido a su gran contenido vitamínico, beneficioso en el sistema inmunológico infantil.

    A pesar de estos beneficios, los niños en la etapa preescolar, generalmente, son reacios a consumirlas, debido a que su cerebro aún no se acostumbra a estos sabores tan extraños en los primeros años de vida. Sin embargo, el ejemplo familiar en relación al consumo de estos alimentos es primordial en los hábitos alimenticios del menor y que serán determinantes en sus hábitos futuros.

    Es por ello que encontrar una forma diferente de presentar las verduras es una excelente alternativa. Utilizar la imaginación y aprovechar las formas y colores de estos vegetales, de manera que el niño se encuentre con una entretenida obra de arte en su plato, es una forma inteligente de incluirlas en su alimentación. El pequeño estará tan entretenido admirando esta diversidad de formas y colores que su aversión pasará a segundo plano y no se dará ni cuenta cuando haya acabado el plato.

    Asimismo, incluir al niño en la preparación de las ensaladas es otra técnica efectiva. De manera que él elija las verduras que quiere comer, cree historias con ellas, arme platos divertidos y apetitosos. Incluso los padres pueden ayudarlos en estas preparaciones diferentes, como por ejemplo, crear, en conjunto, brochetas de verduras. De esta forma el niño estará reforzando sus hábitos alimenticios y a la vez desarrollando su imaginación de una manera didáctica y entretenida.

    La participación de los padres es fundamental. Ellos deben cumplir un rol positivo frente a las situaciones críticas que se presentan a la hora de la comida de los niños. Hay muchos padres que no saben cómo actuar ante la negativa del niño por aceptar la comida y optan por amenazarlos con lo que menos les gusta, las verduras, presentándolas como castigo. Si bien, es posible que esta técnica resulte la primera vez, no solucionará el problema y lo único que conseguirá es provocar más rechazo por estos vegetales.

    El consumo variado de vegetales es sumamente importante en la alimentación de la familia, sin excepción. Es recomendable consumir hortalizas diariamente, al menos 3 a 5 raciones por día, ya que éstas, en conjunto con las frutas, son las principales fuentes alimenticias de vitamina C y pro vitamina A, sales minerales, fibra y elementos antioxidantes.

    Mi hijo y yo comemos de todo

    Más de algún dolor de cabeza te habrá provocado tu bebé a la hora de comer y probar nuevos sabores. Sin embargo, estudios acerca del tema revelan que esta situación podría forjarse menos compleja, si la madre durante la lactancia lleva una alimentación lo más variada posible. Aquí te contamos los detalles de esta investigación.

    Según un estudio realizado por investigadores del Centro Monell de Filadelfia (Estados Unidos) y publicado en la revista “Pediatrics”, los bebés amamantados por madres que comen variado, aceptan mejor los nuevos sabores.

    Esta conclusión se debe a que según expertos, los alimentos que ha consumido la madre y sus respectivos sabores, viajan a través de la leche y así poco a poco se va acostumbrando el paladar del bebé a aceptar nuevos sabores, como los de la fruta y la verdura. Julie Mennella, directora del proyecto investigativo, afirmó que “comer fruta y verdura se asocia con un bajo riesgo de obesidad y de algunos cánceres, por lo que si a los más pequeños les gusta este sabor, a través del consumo de estos vegetales por parte de la madre, estaremos contribuyendo a que lleven una alimentación sana desde temprano”

    El experimento duró 12 días y contó con la participación de 45 madres y sus respectivos hijos, de entre 4 y 8 meses de edad. Casi ninguno consumía fruta o verduras con frecuencia.

    Uno de los alimentos que se utilizó en este experimento fue el melocotón. Cuando los bebés lo probaron por primera vez, los lactantes comieron más cantidad y durante más tiempo que sus pares alimentados con biberón. Cuestionarios realizados previamente a las madres, revelaron que las madres que daban el pecho solían comer más fruta que las demás. Finalmente se concluyó, que la mayor aceptación podría atribuirse a la exposición a los sabores frutales a través de la leche materna, según explican los autores en la publicación.

    Los ácidos grasos y el cerebro de tu bebé

    A pesar de lo que podrías imaginar, las grasas tienen un papel muy importante en la alimentación, ya que son esenciales para lograr un adecuado desarrollo, crecimiento y función celular, sobre todo durante el período de gestación de tu bebé.

    Incluir en la alimentación demasiadas grasas saturadas de origen animal puede provocar diversos trastornos para tu salud y la de tu familia, tales como problemas vasculares, obesidad, aumento de riesgo de infarto agudo al miocardio e hipertensión, entre otros.

    Sin embargo, no todas las grasas con dañinas: las de origen vegetal o “marino” son poli-insaturadas. Una alimentación saludable debe incluirlas, ya que disminuyen el riesgo de trastornos vasculares como arteriosclerosis (cuando se obstruyen las venas por la grasa) y la hipercolesterolemia (cuando se tiene un nivel muy elevado de colesterol).

    La grasa es una fuente de energía muy importante: además de ser un componente esencial de la membrana celular, tiene un papel primordial en la comunicación entre las células y dentro de ellas.

    La composición del cerebro es única, ya que tiene una gran concentración de grasa, particularmente ácidos grasos poli-insaturados de cadena larga, conocidos también como PUFAs o ácidos grasos omega 6 y omega 3. De éstos, los más importantes son el ácido araquidónico (AA) y el ácido docosahexaenoico (DHA). Se estima que el 50% del peso del cerebro corresponde a “grasa”.

    La formación de neuronas (células del sistema nervioso) ocurre principalmente entre las semanas 14 y 20 de gestación. En contraste, la formación de la glia, que es el componente de sostén y “cableado” que permite una adecuada comunicación entre las neuronas, ocurre dentro del útero, pero sobre todo, en la etapa después del nacimiento.

    El feto tiene un cerebro muy grande, compuesto principalmente por grasa y la mitad de ésta por PUFAs. De aquí la necesidad de que la madre pase a su hijo PUFAs durante el embarazo, para así asegurar un buen desarrollo cerebral. La naturaleza es sabia, y es así como una proporción muy importante de PUFAs maternas pasan a través de la placenta para así llegar al sistema nervioso fetal, que está ávido de estas grasas. Sin embargo, este proceso puede desencadenar un estado de “deficiencia” de PUFAs en la madre. Un estudio realizado en Chile, a mujeres embarazadas, detectó que en la semana 36 de gestación, éstas tenían niveles bajos de PUFAs en su sangre. Este estudio revela la importancia de incrementar el suplemento de estas grasas en la dieta materna, lo que se puede lograr con el consumo de pescado u otros productos marinos, huevos (sin exagerar, por el riesgo de hipercolesterolemia) u otros suplementos.

    La leche materna ofrece otras ventajas sumamente importantes, como la de transferir al bebé defensas, además de factores de crecimiento y, por supuesto, transmitir el calor humano y promover la cercanía piel a piel entre la mamá y el bebé.

    Rotavirus: Una enfermedad todo el año

    El rotavirus es una enfermedad bastante más común de lo que muchos piensan. Y aunque sus síntomas son una gran inquietud para los padres con hijos pequeños, generalmente el primer episodio es el más preocupante. Te contamos de qué se trata esta enfermedad y cómo prevenirla.

    Esta es una enfermedad viral bastante común y controlable, que afecta al sistema gastrointestinal de niños, generalmente, menores de 5 años, provocándole diarreas agudas.

    La mayor parte de las consultas por diarreas dentro de los niños menores de 5 años, corresponden a rotavirus y un gran porcentaje terminan en hospitalización.

    Entre los 4 y 24 meses de edad, se presentan los primeros episodios de rotavirus, llegando a por lo menos 5, antes de que tu hijo cumpla 5 años de edad. Sin embargo, estudios revelan que los primeros episodios son los más complicados para el bebé. Si bien esta enfermedad en algunas oportunidades puede presentarse de forma asintomática, generalmente en niños menores de 2 años se manifiesta con síntomas bastante característicos que te pueden ayudar a detectarla rápidamente y acudir a tiempo a tu pediatra.

    Algunos de los síntomas más significativos, son los vómitos profusos, probablemente lo más característico del rotavirus, y que antecede a la aparición de diarrea, y/o fiebre que puede alcanzar a 40°C ó más, siendo la deshidratación el riesgo más significativo.

    Aunque esta es una enfermedad que se puede manifestar en tu hijo en cualquier época del año, el invierno es una estación de riesgo debido al mayor hacinamiento y a las infecciones intrahospitalarias. Para evitar este contagio, te entregamos algunos consejos de los profesionales de la salud:

    - Fomenta la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida, y compleméntala con otros alimentos hasta el año o más.
    - Realiza prácticas higiénicas al preparar otras leches: uso de agua limpia (idealmente potable) abundante y protegida de contaminación.
    - Realiza una adecuada higiene personal y doméstica: lavado de manos con jabón y dispone de una adecuada red de eliminación de excretas (idealmente alcantarillado) y, en especial, de los pañales con deposiciones. Estas medidas deben aplicarse en la casa, salas cunas y jardines infantiles y en los niños hospitalizados.
    - Hoy está disponible la vacuna anti rotavirus, que ha demostrado ser altamente eficaz en prevenir las infecciones graves por esta enfermedad, administrando dos dosis orales antes de los seis meses de edad.

     

    ¿Qué es bifidus BL?

    Los probióticos son microorganismos vivos y seguros, que al ser ingeridos ejercen efectos beneficiosos en la salud de la persona que los consume

    El sistema inmunológico de tu bebé está compuesto por una primera línea de protección que se conoce como el sistema inmunológico innato el cual se basa en la acidez gástrica y las secreciones intestinales. Luego posee una segunda línea de protección que se denomina el sistema inmunológico adquirido, el cual se desarrolla y cambia durante el todo transcurso de nuestra vida.

    Este sistema inmunológico adquirido se refuerza con la ingesta de alimentos que contengan probióticos, los cuales actúan colonizando el intestino y evitando la adhesión de microorganismos nocivos.

     

    Cuáles son los beneficios comprobados de los probióticos:

  • Estimula la acción del sistema inmunológico por lo que disminuyen las infecciones
  • Modifican la flora gastrointestinal haciéndola altamente benéfica
  • Ayudan en el tratamiento de la diarrea

    Bifuds BL es un probiótico clínicamente comprobado que ayuda a:

  • Mantener una flora intestinal saludable y fortalecer la barrera intestinal
  • Mejorar la respuesta inmunológica
  • Reducir la incidencia de diarrea
  • Ayudar a recuperar la flora intestinal después de un tratamiento con antibióticos

    ¡Con Nestum complementa la protección que sólo tú le puedes dar!

     

  • Glosario de Nutrientes

    Bases Nutricionales: Esenciales sobre vitaminas, minerales y otros.
    Todos nos beneficiamos de una dieta saludable, pero una buena nutrición es especialmente importante en bebés y niños en edad preescolar. Sus pequeños cuerpecitos necesitan de los nutrientes indicados-en las cantidades indicadas- para que puedan desarrollarse en adolescentes y adultos sanos. Esos nutrientes incluyen la proteína, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales. Acá están las bases que tienes que conocer sobre estos nutrientes y cómo trabajan juntos para formar una dieta saludable.

    Calorías
    Las calorías se refieren a la energía proporcionada por los carbohidratos, grasas y proteínas que se encuentran en la comida y bebidas. Un apropiado balance de la energía es importante para el desarrollo y crecimiento. Este balance depende de la energía obtenida de los alimentos y la energía utilizada en actividades. Por eso es importante:

  • Darle seguimiento al las señales hambre o llenura de tu bebé.
  • Proveerle de opciones saludables.
  • Dejarlo regular cuanto come.
  • Fomenta su actividad.

    Proteína

    La proteína provee calorías y ayuda a construir, mantener y reparar los tejidos del cuerpo. La proteína está compuesta de aproximadamente 20 amino ácidos. Estos amino ácidos son esenciales o no esenciales. Nuestro cuerpo puede crear amino ácidos no esenciales, pero no los esenciales. Estos 9 amino ácidos esenciales necesitan ser suministrados a través de nuestra dieta.

    Las Proteínas también pueden ser clasificadas com ocompletas e incompletas.

     

    Proteínas

    ¿Qué son?

    Fuente

    Proteínas completas

    Proteínas que contienen todos los amino ácidos esenciales.

    Productos animales como la leche o la carne.

    Proteínas incompletas

    Proteínas que por lo general carecen de uno o más aminoácidos esenciales.

    Alimentos derivados de las plantas como los granos.

    Grasas
    Las grasas proveen más energía que los carbohidratos y las proteínas y ayudan a que el cuerpo utilice ciertas vitaminas. Las grasas están compuestas de ácidos grasos. Los esenciales-Omega-3 y Omega-6- deben provenir de la comida porque el cuerpo no los produce. Algunos ejemplos incluyen:

     

     Ácidos Grasos

    ¿Qué son?

    Fuente

    DHA

    Un ácido graso Omega-3 que ayuda a dar soporte al desarrollo del cerebro y la vista.

    Pescado como el salmón y el atún.

    ALA

    Un ácido graso Omega-3 que es importante para un sano crecimiento y desarrollo.

    Aceite de canola y mayonesa.

    Omega-6  ácidos grasos

    Abundantes en la dieta.

    Aceites vegetales como soya y maíz.

    Carbohidratos

    Los carbohidratos son la fuente primaria de energía en el cuerpo. Fuentes saludables de carbohidratos incluyen frutas, vegetales, granos enteros y frijoles. Estos son considerados alimentos ricos en nutrientes porque tienen tanto calorías como vitaminas, minerales y fibra.
    Hay dos formas de carbohidratos: simples y complejos.

    Simples: Carbohidratos compuestos por una o dos unidades, como el azúcar.

    Complejos: Carbohidratos compuestos por más de dos unidades, como el almidón y la fibra.
    El almidón puede llegar a quebrarse en un carbohidrato simple. Sin embargo, la fibra se mantiene intacta y aunque no sirve como fuente de energía, ayuda al cuerpo de otras maneras.

     

    Carbohidrato

    ¿Qué son?

    Fuente

    Granos enteros

    Ayudan en la digestión, ayudan a estabilizar el azúcar en la sangre.

    Pan de granos enteros y cereales, pasta de trigo integral, o arroz salvaje.

    Fibra

    Ayuda en el proceso digestivo

    Frutas, vegetales y productos de grano entero.

    Azúcar

    Libera rápidamente la energía

    Se encuentra en alimentos como frutas, leche y jugo 100$ natural. El azúcar regular también puede ser añadido a los alimentos.

    Vitaminas

    Las vitaminas juegan un rol muy importante en nuestro cuerpo. Son clasificados como liposolubles o solubles en agua. Vitaminas liposolubles, como la vitamina A, puede almacenarse en el cuerpo y disolverse en grasa. Vitaminas solubles en agua, como la vitamina C, no se almacenan en el cuerpo en grandes cantidades y se disuelven en agua.

    Vitaminas liposoblubles

    ¿Qué hacen?

    Fuente

    Vitamina A

    Ayuda a las vista y al crecimiento; La vitamina A (de beta caroteno) ayuda a dar soporte al sistema inmunológico.

    Leche entera y productos lácteos enriquecidos; huevos; frutas y vegetales rojos, amarillos y anaranjados, vegetales verde oscuro.

    Vitamina D

    Ayuda a la salud de los huesos y a la absorción de calcio.

    Lácteos fortificados y cereales, el pescado graso como el salmón

    Vitamina E

    Protege a las células de daños.

    Aceites vegetales, aderesos para ensaladas, cereals fortificados.

     

    Vitaminas solubles en agua

    ¿Qué hacen?

    Fuente

    Vitamina C

    Ayuda a mantener las encías sanas, ayuda a sanar las heridas, puede ayudar en la absorción de hierro y folato de los alimentos

    Frutas y hortalizas (pimientos rojos, naranjas, fresas, tomates) y productos enriquecidos con vitamina C.

    Tiamina (vitamina B1)

    Ayudan a convertir los carbohidratos en energía.

    Granos integrales o arroz fortificado, pan, pasta y cereales

    Riboflavina (vitamina B2)

    Ayudan a que el cuerpo convierta los alimentos en energía.

    Los productos lácteos, panes y cereales fortificados, carne, huevos, y  verduras de hoja verde.

    Niacina

    Ayudan a que el cuerpo convierta los alimentos en energía.

    Aves de corral, pescado, carne, panes enriquecidos, cereales y pastas

    Piridoxina (vitamina B6)

    Ayuda al cuerpo a producir insulina, la hemoglobina y anticuerpos (para combatir las infecciones)

    Pollo, pescado, carne de cerdo, granos enteros, frijoles

    Ácido fólico

    Desempeña un papel esencial en la producción de ADN

    Jugo de naranja, las lentejas, espinacas, panes fortificados, cereales y pastas

    Vitamina B12

    Trabaja con el ácido fólico para crear glóbulos rojos.

    Carne, pescado, aves de corral, huevos, productos lácteos, cereales fortificados.

    Minerales

    Los minerales juegan un rol muy importante en nuestro cuerpo y son considerados como de mayores o de rastro. Los minerales mayores como el calcio o el magnesio se necesitan en mayor cantidad que los minerales de trazo. Los minerales de trazo, como el hierro o el cobre se necesitan en menores cantidades.

     

    Mineral

    ¿Qué hacen?

    Fuente

    Calcio

    Construye huesos fuertes; ayuda en la coagulación de la sangre, ayuda a que la función nerviosa sea correcta, y ayuda a que el corazón lata.

    Los productos lácteos, vegetales de hojas verdes, panes enriquecidos con calcio, jugos y otros productos.

    Hierro

    Un componente de la hemoglobina, que transporta el oxígeno por el cuerpo, ayuda en el desarrollo saludable del cerebro

    Carne, aves, pescado, granos fortificados, granos enteros, huevos, frijoles, algunas frutas, y verduras como la espinaca.

    Potasio

    Regula los fluidos y el balance mineral dentro y fuera de las células, ayuda con la contracción muscular y la transmisión nerviosa. Ayuda a mantener una presión arterial normal.

    Frutas y verduras (como los plátanos, patatas, espinacas, los tomates), productos lácteos, frijoles, carne, pescado y aves de corral.

    Zinc

    Un bloque de construcción para un sistema inmunológico saludable, que es esencial para el crecimiento y ayuda a la reparación de las células.

    Carne, mariscos, huevos, leche, productos de grano entero, y alimentos enriquecidos con zinc.

    Cobre

    Ayuda a crear  energía para las células y ayuda a hacer la hemoglobina, que transporta el oxígeno en el cuerpo

    Mariscos, carnes de órganos (como el hígado) y Hongos.

    Magnesio

    Construye los huesos, ayuda a que los músculos se contraigan y relajen

    Los frijoles, productos de grano entero, vegetales de hojas verdes

    Colina

    Ayuda al crecimiento y a la funciones del hígado.

    Carne y Huevo.

    Otros nutrientes de interés

    Talvés has escuchado de los fitonutrientes y los antioxidantes. Estos compuestos están recibiendo más atención porque estudios han demostrado sus numerosos beneficios para la salud. ¿No estás segura de que son? Acá un pequeño resumen:

     

     Nutriente

    ¿Qué son?

    Fuente

    Fitonutrientes

    Químicos hechos a base de plantas, se cree que ayuda a prevenir el cáncer y a disminuir el riesgo de enfermedades del corazón.

    Ciertas frutas, vegetales, granos y tes.

    Antioxidantes

    Sustancias en los alimentos que protegen a las células del daño, que puede ayudar a prevenir el cáncer, enfermedades del corazón y otras enfermedades

    Frutas, vegetales, granos y alimentos fortificados.

    Por favor toma nota de que muchos de los alimentos citados son para niños mayoers y pueden causar alergias a bebés. Asegúrate de hablar con tu pediatra antes de iniciar con un nuevo alimento.
    Fuente: Sitio web Gerber Estados Unidos. www.Gerber.com

  • Guía Nutricional

    Brechas y necesidades comunes en la nutrición

    A medida que tu bebé empieza a comer más alimentos sólidos, es probable que ame algunos alimentos y nos disfrute tanto de otros. Su apetito también va a variar. Siempre y cuando coma alimentos variados a lo largo de la semana, esto debería de ser suficiente para adquirir los nutrientes que necesita.

    Las frutas y los vegetales son importantes componentes de una dieta saludable. De acuerdo un estudio realizado sobre bebés y niños, en un día normal 20% de estos niños en esta etapa no comen frutas ni verduras. Expertos recomiendan que le sirvas a tu bebé ya en una edad avanzada 5 porciones de frutas o verduras al día. Deja que los colores del arco iris sean tu guía para traer una variedad de nutrientes a la dieta de tu bebé.

    El hierro y el zinc

    Alrededor de la mitad del primer año de vida de tu bebé, el hierro y el zinc son importantes complementos a la leche materna. Esto es porque el hierro natural que tu bebé tenía cuando nació empezará a reducirse, y el contenido de zinc en la leche materna puede ser insuficiente. En esta etapa (6 meses) los bebés alimentados con leche materna necesitan otra fuente de hierro como cereales fortificados con hierro o carnes en puré.

    Granos Enteros

    Enseñarle a tu bebé a una edad temprana a que disfrute de granos enteros, ayuda a desarrollar hábitos de alimentación sanos. El consumo de alimentos ricos en granos enteros es parte de una dieta saludable. La fibra que proviene de granos enteros, ayuda a dar soporte a una digestión saludable. Es fácil incorporarlos la dieta de tu bebé, con la línea de Cereales Nestum.

    Fuente: Sitio web Gerber Estados Unidos. www.Gerber.com

    ¿Mi bebé tiene estreñimiento?

    Podemos pensar en estreñimiento cuando existe una alteración en la frecuencia de las evacuaciones del bebé. Sin embargo, debe tomarse en cuenta que cada bebé es diferente.

    Por esto no hay un número de evacuaciones o un horario que se considere “normal”. Su patrón individual dependerá de su actividad física y lo rápido de su digestión.

    El estreñimiento se observa cuando el bebé evacua menos de 3 veces por semana y/o al hacerlo es con dificultad. También puede presentar heces grandes, duras o secas que le causan dolor y llanto. Además puede tener otros síntomas como falta de apetito.

    Causas del estreñimiento
    Existen diversas causas, entre las más comunes están:

  • Cuando el bebé está enfermo y tiene fiebre su cuerpo pierde líquidos, haciendo las evacuaciones más secas.
  • Si el bebé no toma suficientes líquidos.
  • Cuando el bebé ha iniciado el consumo de alimentos sólidos, la introducción de un nuevo alimento o la falta de alimentos con fibra.
  • Algunos medicamentos (consulta a tu pediatra)

    Debes recordar que la alimentación es fundamental para el desarrollo y funcionamiento del intestino.

     

    A continuación te damos algunos tips para cuando tú bebé presente estreñimiento:

    1- Dale un baño templado, esto lo ayudará a relajarse y facilitará el tránsito intestinal.

    2- Un suave masaje en su abdomen puede ayudarle a estimular y regular los movimientos de su intestino.

    3- Aumenta la cantidad de líquidos, dependerá de su edad la cantidad de leche, agua o jugo que recomiende el pediatra para tú bebé.

    4- Si ya inició alimentos sólidos, incluye en su dieta alimentos ricos en fibra como frutas, ciruela pasa, papaya, pera y verduras, siguiendo las recomendaciones del pediatra.

    5- Incrementa su actividad física. Si tu bebé ya gatea estimúlalo para que lo haga y si aún no lo hace, con el bebé acostado realiza movimientos con sus piernitas como si pedaleara una bicicleta para estimular el funcionamiento de su intestino.

    ¡Recuerda siempre en estos casos consultar con tu pediatra y seguir las indicaciones que te dé para que tú bebé esté mejor pronto!

  • Obesidad Infantil, ¿Cómo evitarla?

    Si se tiene en cuenta que una sobrealimentación excesiva durante la infancia aumenta las posibilidades de ser obeso cuando se es adulto, es fundamental que tanto los pediatras, como padres y educadores tomen medidas preventivas para que un sobrepeso en la infancia no.

    La obesidad aparece cuando comemos alimentos energéticos y estos superan al gasto de energía. Estos se almacenan en el organismo como tejido graso.
    Si se tiene en cuenta que una sobrealimentación excesiva durante la infancia aumenta las posibilidades de ser obeso cuando se es adulto, es fundamental que tanto los pediatras, como padres y educadores tomen medidas preventivas para que un sobrepeso en la infancia no continúe a lo largo de la vida.
    La obesidad infantil de tipo nutricional puede generar complicaciones ortopédicas, respiratorias y de piel. Los niños con sobrepeso corren el riesgo de sufrir diabetes, colesterol e hipertensión. En definitiva, todas ellas conducen a padecer de enfermedades cardiovasculares.
    Hay quienes aseguran que hay hasta un 40% de posibilidades de heredar la obesidad. Aún así, no se debe descuidar el papel que juega el ambiente porque el estilo de vida influye de manera decisiva en los hábitos alimentarios.

    Factores que predisponen la obesidad:

  • Ser hijo único, el pequeño de los hermanos o pertenecer a una familia con un sólo progenitor aumenta la incidencia de esta enfermedad.

  • Andar sólo en auto, subir en ascensor, participar en las actividades extraescolares sedentarias (manualidades, idiomas), junto a un exceso de horas de televisión que incitan al niño a ingerir una gran cantidad de alimentos con “calorías vacías”, generan un estilo de vida poco activo.

  • >Otro aspecto a considerar son las actitudes que la familia del niño tiene hacia la comida, puesto que en muchas ocasiones a los padres le satisface que sus hijos coman mucho.

  • Malos hábitos: Con frecuencia a los niños les gustan muy poco las verduras y las frutas y les encantan las grasas animales y el azúcar.


    La alimentación también se educa

    Desde muy pequeños, lo niños presentan síntomas de obesidad, de aquí se deduce el papel decisivo que tiene la educación desde los primeros años de vida. Algunos aspectos “clave” sobre los que se debe incidir para conseguir hábitos alimentarios saludables son:

  • Un buen desayuno: es la primera comida del día que mayor incidencia tiene sobre el rendimiento escolar.

  • Desarrollar el gusto por las verduras y las frutas: para ello se sugiere mezclar pequeñas cantidades de verduras con diferentes condimentos que disimulen su presencia.

  • Evitar comidas a deshoras: hay que distribuir los alimentos durante el día de manera racional.

  • No forzarlos a comer cuando no tienen hambre.

  • Enseñarles a masticar despacio y a levantarse de la mesa sin sensación de hambre.


    Las medidas específicas de tratamiento varían de acuerdo a la edad y el grado de obesidad:

    Lactantes:
    Se recomienda que durante los primeros seis meses de vida se evite someterles a una pérdida de peso. La razón se basa en que tienden a adelgazar a medida que comienzan a incrementar la actividad física y a introducir una alimentación complementaria a la leche materna.
    De:6a18meses:
    No se aconseja someterles a ninguna dieta puesto que ésta puede provocar un déficit a nivel nutricional y dificultar el crecimiento. Se recomienda incrementar la actividad física puesto que si se mantiene activo durante el juego, quemará el exceso de grasa acumulada durante la lactancia.
    Edad preescolar:
    No se aconseja perder peso sino que lo más saludables está en implementar una dieta equilibrada. En cualquier caso, el ejercicio físico es una buena alternativa que contribuye a mantener el peso adecuado a cualquier edad.


  • Cólicos del lactante

    Tu hijo llora constantemente y a ti ya te están dando ganas de llorar con él. ¿Qué le puede estar ocurriendo?

    A pesar de que todos los recién nacidos lloran y se ponen inquietos en alguna medida, cuando un bebé sano llora durante más de tres horas cada día más de tres días a la semana durante por lo menos tres semanas, se trata de un trastorno conocido como cólico del lactante, que es completamente normal y que, a la larga, acaba desapareciendo espontáneamente alrededor de los tres meses de edad. Si un bebé sigue llorando excesivamente después de cumplir tres meses, es posible que padezca otro tipo de problema de salud.

    El término cólico describe un síntoma complejo y frecuente de dolor abdominal que se presume que es de origen intestinal y con llanto severo. Ocurre generalmente en niños menores de 3 meses de edad.

    El cuadro clínico es característico: la crisis generalmente se inicia en forma repentina, en la tarde y noche (de hecho se llama cólico vespertino), el llanto es fuerte y continuo y puede persistir por varias horas. El rostro se ve enrojecido, el abdomen está distendido y tenso, las piernas están fleccionadas sobre el abdomen o por momentos extendidas bruscamente, los pies están frecuentemente fríos y las manos empuñadas. La crisis puede terminar cuando el niño está completamente exhausto, pero en general hay un aparente relajamiento con el pasaje de deposiciones o gases.

    Algunos niños son especialmente susceptibles a presentar cólicos y se desconoce porqué se produce esta situación.

    Tratamiento

    No hay ningún tratamiento que “cure” el cólico del lactante. Pero hay algunas cosas que puedes hacer cuando tu bebé tenga cólicos para que estos resulten más llevaderos para toda la familia.

    En primer lugar, si tu bebé no tiene hambre, no insistas en continuar alimentándolo. En lugar de ello, intenta consolarlo. En segundo lugar, es importante entender que los cólicos no son provocados por lo que coma la mamá por lo que no debes restringirte de comer sanamente y en cantidades adecuadas todo tipo de alimentos. También puedes probar:

    - El niño parece cambiar en su llanto cuando se le cambia de posición, de actividad o de ambiente. Así, para algunos la solución es que les suban las escaleras, mecerlos o adoptar cualquier movimiento rítmico, salir de la casa o dar un paseo en auto.
    - Cuando la respuesta de los padres al llanto del niño es alzarlo, acompañada de una actitud positiva, hablándole, intentando comunicarse, se logran buenos resultados.
    - La música, en especial la suave, puede brindar tranquilidad al niño y desde luego calmar también a la madre para soportar mejor la situación e intentar comunicarse con su hijo que llora intensamente.
    - Ayudarle a eructar más a menudo durante las tomas.
    - Colocarse al bebé en el regazo, estirado boca a bajo, y frotarle suavemente la espalda.
    - Colocar al bebé en un columpio o sillita provista de vibrador. Es posible que el movimiento tenga un efecto tranquilizante sobre él.
    - Algunos bebés necesitan que les reduzcan el nivel de estimulación ambiental, por lo que les va bien que los envuelvan en un arrullo y los dejen en una habitación en penumbra.

    Junto con los cuidados del niño son fundamentales los espacios para la mamá. No culpes al bebé ni a ti misma por los llantos continuos, los cólicos no son culpa de nadie. Intenta relajarte y tomártelo con calma. También es importante que te des tiempo y puedas tomarte tus respiros de los cuidados del bebé para volver con energías.


    * La leche materna es el mejor alimento para el recién nacido. Se recomienda la alimentación complementaria a partir de los 6 meses de edad del niño. Consulta a tu pediatra.

    Los ácidos grasos esenciales y los beneficios del salmón.

    Hay un grupo de ácidos grasos que no pueden ser sintetizados por el organismo y, como si fueran una vitamina, deben ser proporcionados por la alimentación.

    Por eso se los llama ácidos grasos esenciales.
    Los dos principales ácidos grasos esenciales son el OMEGA 6 (ácido linoleico) y el OMEGA 3 (ácido alfa linolénico).
    El primero se encuentra en los aceites vegetales y el segundo se encuentra presente fundamentalmente en los pescados grasos.

    Los pescados grasos (salmón, sardina, jurel) contienen ácidos grasos esenciales denominados poliinsaturados de cadena larga que son beneficiosos para la salud, especialmente el ácido alfa-linolénico, los cuales también se pueden encontrar en cantidades considerables en la leche materna.

    Los ácidos grasos esenciales son fundamentales porque participan de manera importante en la formación de las estructuras del sistema nervioso central, en la estructura de la retina y en el desarrollo de las funciones normales de estos órganos.

    Luego de complejas reacciones químicas en el organismo, del ácido linoleico se deriva el ARA (ácido araquidónico) y del ácido alfa-linolénico se forma el DHA (ácido docosahexaenoico) . De cada uno de ellos se originan familias de compuestos que actúan como mensajeros químicos que regulan los procesos de inflamación e inmunidad del organismo y protegen a las arterias del daño ateroesclerótico.

    De todo esto resulta evidente porqué la dieta de los lactantes y preescolares debe contener fuentes de estos ácidos grasos tan importantes.

    La importancia del Calcio

    Los niños en crecimiento necesitan ingerir una buena cantidad de calcio a lo largo de su niñez pero particularmente durante los períodos de crecimiento rápido, como los dos primeros años y durante la pubertad. En el mundo de hoy, existen muchas alternativas nutricionales, pero a veces los padres se preguntan qué ofrecer a sus hijos para asegurarles una dieta balanceada.

    El calcio es uno de los minerales más valiosos. Es vital para que los niños creen huesos y dientes fuertes y ayuda en la absorción de otros minerales. Una buena cantidad de calcio en las primeras décadas de la vida puede ayudarnos a mantenernos ágiles y fuertes.

    Los niños necesitan calcio a lo largo de sus primeros años, pero especialmente durante dos brotes de crecimiento mayor. El primero es desde la infancia hasta la niñez. El segundo comienza en la pubertad.

    Para los niños, los productos lácteos son la mejor forma de obtener el calcio necesario, recuerda que la leche entera debe iniciar hasta que tu niño tenga un año. La leche, el queso, el helado y el yogurt, están enriquecidos con vitamina D, ayudando la absorción del calcio. Los vegetales de hojas verdes, tales como el brócoli, la coliflor y las hortalizas, son también buenas fuentes de calcio.

    Para fomentar la ingestión de calcio, los padres pueden contribuir dándoles a sus hijos cereales enriquecidos con calcio y productos de arroz, como también jugos de naranja y manzana y abundante fruta. Busca productos Gerber fortificados con Calcio como Pudín de vainilla.

    A medida que los niños desarrollan gustos más complejos, pueden explorar otras fuentes de calcio tal como queso de soya, y salmón.

    Para asegurarte que tu hijo está obteniendo suficiente calcio, estimúlalo a tomar una buena dosis de productos lácteos.


    Cómo proteger a tu bebé en invierno

    Llegó el frío y con él aparecen también las enfermedades respiratorias como el Virus Sincicial y la influenza. Para evitar los contagios y cuidar a los pequeños de las bajas temperaturas, es recomendable seguir una serie de medidas. A continuación detallamos algunas.

    En la casa:

    - Procura tener calientes los ambientes, pero tampoco te excedas con la temperatura. Lo ideal es que esté entre 18 y 22 grados. Para esto es muy útil contar con un termómetro de ambientes.

    - Es importante que vistas a tu bebé más abrigado, pero tampoco exagerar, sobre todo si tu pequeño ya tiene cerca de un año, edad en la que ya se mueve constantemente. Si consideras estar dentro de la casa y con un ambiente entre 18 y 22 grados, lo ideal es que le pongas prendas de algodón y ropa de lana, pero delgada. En caso de que transpire, debes cambiarle de inmediato la ropa húmeda.

    - Ponle más abrigo a la cuna o cama de tu pequeño.

    - Es preferible que lo bañes por la noche y que seques bien su pelo; que en la mañana antes de salir. Además así previenes que esté expuesto a corrientes de aire después del baño.

    - Supervisa su higiene y lávale las manos a tu bebé de manera frecuente, sobre todo antes de comer.

    De paseo:

    - Lo más recomendable es que evites sacar a tu hijo de la casa todos los días, sobre todo cuando las temperaturas son muy bajas. En todo caso tampoco es bueno encerrarlo todo el invierno, porque a la primera salida se puede enfermar, como no está acostumbrado a salir.

    - Es fundamental evitar someterlo a cambios bruscos de temperatura. Para esto el abrigo es lo más importante a la hora de salir. Tu pequeño debe estar bien abrigado, pero con ropa que se pueda sacar. De tal forma cuando entre en un lugar más caliente, le puedes quitar algunas prendas y él quedará cómodo. La clave es escoger ropa flexible que le permita movilidad. Además siempre debe estar con el cuello abrigado y con un gorro que proteja sus oídos del frío. También hay ingeniosas novedades en el mercado que permiten mantener caliente el ambiente más próximo de tu bebé, como los cobertores para coches. Son muy útiles.

    - Debes evitar llevarlo donde hay personas que estén enfermas. Esto es fundamental.

    - También tratar de no llevarlo a lugares cerrados donde hay multitudes de gente, como el centro comercial o el supermercado.

    Su salud:

    - Tienes que procurar ponerle las vacunas que el pediatra te recomienda a tiempo, como la vacuna contra la influenza. Ésta impide la aparición de la enfermedad en la mayoría de las personas que la reciben, y en otras disminuye la severidad de los síntomas y sus complicaciones.

    - Es necesario que lo lleves a su control mensual con su médico.

    - Si tu bebé presenta tos, irritabilidad, rechazo a la alimentación, fiebre y dificultad respiratoria, debes llevarlo de inmediato al pediatra. La consulta médica a tiempo puede evitar una internación en el hospital, y también una complicación.

    - Jamás automediques a tu hijo. Esto es muy peligroso, sobre todo cuando son bebés.

    Alimentación:

    - Las enfermedades respiratorias aparecen más por el contagio que se produce por la falta de defensas del sistema inmunológico, que de las propias condiciones del clima. Es vital entonces que protejas y fortalezcas el sistema inmunológico de tu hijo a través de una alimentación adecuada.

    - En su dieta diaria para esta época de frío debe haber un total equilibrio entre todos los grupos de alimentos, especialmente en los que contienen suficiente cantidad de vitaminas y minerales.

    - El consumo de alimentos con vitamina C ayuda a fortalecer el sistema inmunológico y evita los resfriados. Las fuentes más importantes de vitamina C son algunas frutas (limón, naranja, mandarina y kiwis), y verduras (zanahoria y tomate).

    - Otro aporte fundamental para fortalecer el sistema inmune es comer alimentos con probióticos. Ideales para tu pequeño, son las leches y los cereales infantiles con probióticos adicionados.


    ¿Sabías que?

    La aparición de los dientes incisivos medios inferiores ocurre alrededor de los 6 meses de edad, sin embargo no es un patrón que se cumple para todos los niños, ya que algunos lo experimentan incluso al año. Luego aparecen los superiores, período que se traslapa con la aparición de los laterales inferiores y superiores, entre los 8 a 15 meses. En todo caso, te recomendamos consultar con tu pediatra si la tardanza continúa o cualquier situación anormal ocurriese.