La aparición de los dientes puede convertirse en una etapa bastante dolorosa para tu bebé. ¡Ayudalo a superar este difícil proceso!
Los primeros dientes de tu bebé
Tu bebé tendrá 20 dientes de leche entre los cinco meses y los tres años. Generalmente, los primeros dientes salen a los seis meses. Se trata de un importante acontecimiento para toda la familia, pero también de un periodo doloroso para tu bebé; probablemente se irrite fácilmente durante la dentición.
Babeará bastante, se morderá los puños y sus encías se hincharán. Las frecuentes lágrimas, la falta de apetito y un gluteo rojo anunciarán la llegada de sus primeros dientes. Para los padres más afortunados, la dentición puede ser un evento discreto y no causar ningún dolor al bebé. Si transcurre esta etapa con dolor es importante saber, que los alimentos frescos son mejor tolerados que los calientes. Una fruta consistente cortada en forma de bastón le servirá para apretar sus encías y aliviar esta sensación. Como quiera que sea, ¡ver a tu bebé con su primer diente será un momento muy emocionante para todos!
Hay bebés que parecen no quejarse por nada y otros aparentemente son más susceptibles. No te asustes: las etapas que se muestran a continuación varían de un bebé a otro.
Tranquiliza a tu bebé
La llegada del primer diente de un bebé es a menudo un gran desafío para los padres. Viendo a su bebé sufrir, no cabe duda de que los padres se asustan; y más cuando mecerlo y mimarlo no parece calmar su malestar.
De hecho, no existe una auténtica solución para que la dentición sea menos dolorosa.
No obstante, los siguientes consejos te ayudarán a tranquilizarlo y te harán sentir que estás participando activamente en esta difícil etapa.
Primeros dientes sin dolor
Uno de los hitos más importantes en el desarrollo de los bebés, se produce entre los 6 y 9 meses con la aparición de los primeros dientes. Sin embargo, este evento del que los padres se sienten orgullosos y emocionados, para los más pequeños es una situación bastante desagradable y dolorosa. Te entregamos algunos tips de cómo ayudarlo en este proceso.
Aunque este es un proceso normal en los más pequeños (no en todos) hasta que completan su dentadura, alrededor de los 2 años, provoca gran angustia en los padres, quienes no saben cómo ayudar a sus hijos. Te entregamos algunas sugerencias de cómo puedes disminuir las molestias:
Frota suavemente sus encías con la yema de tu dedo limpio o con una cuchara, de esta forma aliviarás el dolor.
Algunos bebés, durante este proceso prefieren los alimentos fríos, ya que les alivia el malestar.
Existen algunos productos especiales para la dentición. Consúltalo con tu pediatra.
Debes estar atenta a la evolución de los síntomas de tu hijo durante este evento. Generalmente cuando terminan de salirle los dientes, este malestar termina. De lo contrario consulta a tu pediatra, para descartar otras enfermedades.
Recurre a los conocidos aros de silicona especiales para dentición, ya que le sirven para aliviar las encías doloridas. Idealmente que los aros estén fríos o tibios.
Dado que chupar puede generar un efecto calmante, su pulgar puede ser también un gran alivio.
Hay diversos tipos de soluciones que también puede darte tu pediatra por lo que siempre es bueno que consultes con tu médico.
Cabe destacar que este suceso debe ir acompañado de una exhaustiva higiene bucal. Es preciso comenzar, desde pequeño, con el lavado de dientes después de cada comida, aunque sin pasta dental hasta que tu hijo cumpla 3 años.
Tranquiliza a tu bebé
La llegada del primer diente de un bebé es a menudo un gran desafío para los padres. Viendo a su bebé sufrir, no cabe duda de que los padres se asustan; y más cuando mecerlo y mimarlo no parece calmar su malestar.
De hecho, no existe una auténtica solución para que la dentición sea menos dolorosa.
No obstante, los siguientes consejos te ayudarán a tranquilizarlo y te harán sentir que estás participando activamente en esta difícil etapa.
La primera visita al dentista
No hay que esperar que los dientes se caigan ni que los niños tengan molestias para hacer la primera visita al dentista.
Controlar a tu hijo desde pequeño y periódicamente puede asegurarle dientes sanos para toda su vida.
Un cuidado dental adecuado debiera comenzar incluso antes de que aparezca el primer diente. Recuerda que el hecho de que no puedas ver sus dientes no significa que ellos no estén ahí. De hecho los dientes se forman en el primer trimestre del embarazo pero aparecen recién durante el primer año de vida. El aseo de los dientes debe iniciarse desde la erupción, alrededor de los 6 a 9 meses.
Los odontólogos recomiendan que la primera visita de un niño al dentista sea a partir del primer año de vida. En ella se pueden detectar posibles problemas y al mismo tiempo explicarle a tu hijo de manera entretenida y simple como cuidar y lavar sus dientes.
Luego, alrededor de los dos años y medio, cuando ya han aparecido todos los dientes, se recomienda la aplicación de flúor en los dientes de tu hijo. Esto ayuda a endurecer el esmalte de los dientes y a protegerlos de caries.
Tan importante como la visita al dentista es enseñarle a tu hijo a lavarse los dientes al menos dos veces al día con cepillo y agua. Luego cuando tenga 4 años podrá comenzar a usar pasta de dientes infantil, con 400 o 500 ppm de fluor, en pequeña cantidad idealmente una que tenga un sabor agradable para niños y en pequeña cantidad.
También es importante saber que los dientes de leche son tan importantes como los dientes definitivos y deben tratarse en caso de caries, ya que su infección puede alterar el crecimiento de los dientes definitivos que están debajo.
Por último te contamos que a partir de la primera visita de tu hijo al dentista es aconsejable llevarlo a revisiones una o dos veces al año.
Algunos tips:
- Después de la erupción dentaria, se debe tener precaución con la lactancia nocturna que puede contribuir a la caries temprana
- Si tu niño tiene el hábito de succión digital (chuparse el dedo), intentar sustituir por chupete, sin untarlo con endulzantes, evitando su uso excesivo y retirarlo mientras duerme.
- El chupete NO DEBE ser chupado por adultos, lo que favorece la transmisión de flora cariogénica.
- Inicia el cepillado desde la erupción dentaria (6 a 9 meses), sin pasta, con un cepillo suave.
- Después del año no debe ofrecerse biberón nocturno; si es necesaria por indicación médica, debe lavarse los dientes después de su consumo.
- A los 2 años se debe eliminar el biberón e iniciar el uso de taza o vaso.
- A los tres años se debe suprimir el chupete de entretención.
- A los 4 años, recién se puede usar pasta dental, en pequeña cantidad, con cepillado supervisado por los adultos.
- Después de los 6 años pueden usar pastas fluoradas con 1000 a 1500 ppm de fluor.
- La patología dental a los 6 años está cubierta por el AUGE.
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