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Uso de la Chupeta: Pros y Contras

Cuando nuestros hijos nacen muchas veces no sabemos qué hacer con el tema de la chupeta y surgen innumerables teorías respecto a los beneficios y los problemas asociados a el. Aquí te contamos los pros y los contra de que tu hijo use uno.

Los niños nacen con el instinto de succión desarrollado, muchos de ellos incluso se chupan los dedos en el vientre materno. La succión cumple para el bebé una función relacionada con la nutrición y al mismo tiempo es un método que les permite calmarse y estar cómodos en un ambiente que al nacer les es absolutamente desconocido. Pero ¿son realmente buenos los chupetes para el bebé?

Pros:

  • Pueden calmar al bebé cuando está intranquilo.
  • Ofrecen distracción temporal para el niño, lo que te da tiempo a ti como mamá para hacer otras cosas.
  • Ayuda a que tu bebé concilie el sueño.
  • Ayuda a reducir el riesgo de muerte súbita.
  • Son desechables. Es más fácil terminar con el hábito del chupete que con el hábito de un niño que se chupa los dedos.



  • Contras:
  • El uso temprano del chupete puede interferir con la lactancia. Algunos bebés tienen problemas para adaptarse a la lactancia ya que les es más cómodo y sencillo succionar la chupeta.
  • Tu hijo puede volverse dependiente de la chupeta lo que se vuelve un problema cuando se le cae mientras duerme o cuando sale de la casa sin el chupete.
  • Según la Sociedad Americana de Pediatría el uso del chupete aumenta el riesgo de infecciones en el oído medio en los niños menores de 3 años.


  • ¿Qué hacer?
  • Si es que vas a usar uno, espera hasta que la lactancia se haya consolidado bien, esto implica que tu hijo ya succione de manera adecuada y tenga regulados sus horarios para amamantar. Cuando esto ocurra podrás incorporar la chupeta sin riesgos de que intervenga con la lactancia. Así podrás seguir amamantando a tu hijo todo el tiempo necesario.
  • Deja que tu hijo decida. Si no está interesado vuelve a intentarlo, y si lo vuelve a rechazar, no lo fuerces.
  • Elige la forma de chupete que más le acomode a tu hijo.
  • Una vez que hayas elegido el que más le gusta, compra varios iguales.
  • Mantenlo limpio. Una buena alternativa para que no le salgan hongos es enjuagarlo en partes iguales de agua y vinagre por unos minutos al día.
  • Mantente atenta a cualquier signo de deterioro del chupete. Un chupete roto puede causar asfixia.
  • Prueba otras formas para calmar a tu bebé. No uses el chupete como primera alternativa. Muchas veces un cambio de posición si está incómodo, o una mamadera en caso de hambre pueden ser mejores soluciones.
  • Ponte un límite de tiempo. Hay que saber hasta qué punto vas a querer que tu hijo use chupete. La mayoría de los niños lo usan hasta los dos años. Pasada esa fecha hazte el propósito de ir limitando su uso para luego definitivamente erradicarlo.

  • Fuente: Sociedad Americana de Pediatría (www.aap.org), Tema: pacifiers

     

    Morder y chupar... ¡Su manera de explorar el mundo!

    Desde el útero, el bebé comienza a chuparse el pulgar y, cuando sale al mundo, la lactancia y la succión parecen reconfortarlo y tranquilizarlo. Cuando lo acuestas, a menudo se muerde el pijama, se “come” las manos o realiza otras acciones para dormirse más plácidamente antes de coger su pulgar, un chupete o su mantita.

    Con el transcurso de los meses, estos pequeños hábitos se oficializan como la forma de explorar el mundo que le rodea. Tu bebé comenzará a probar texturas, olores y sabores llevándose objetos a la boca. Esto es lo que los especialistas denominan la “etapa oral”.

     

    Satisfacer el impulso de chupar

    Tu bebé se chupará el pulgar siempre que sienta la necesidad de hacerlo. Esta costumbre aparece muy pronto; a menudo, para sustituir el pecho de su mamá entre las comidas. La ventaja del pulgar es que nunca lo va a perder, ni se le va a caer de la boca a las 3 de la mañana, para crear una crisis que a los papás les llevará un montón de tiempo. Cuando tu bebé comience a agarrarse a todo lo que pueda y a gatear, necesitará ambas manos y dejará de chuparse el pulgar por sí solo. 
    El debate respecto al tema de pulgares y chupetes confronta tanto a padres como a profesionales de la salud. Simplemente sigue tu instinto. Después de todo, ¡Nadie conoce mejor a tu bebé que tú misma!

     

    Mantitas: una ventana  abierta al mundo

    Los especialistas denominan a la mantita como un “objeto de transición”. Alrededor del octavo mes, incluso a veces un poco antes, comenzará a desarrollarse su sentido de la independencia y entenderá que los papás no siempre están ahí. Puede ser el momento en el que los bebés se adueñan de una mantita, un medio de defensa contra la ansiedad y de ayuda a la transición entre la dependencia con los padres y la independencia.

    Los peluches o bufandas que huelen a mamá son objetos familiares que a los bebés les gusta llevar consigo; y es incluso mejor si tienen su propio olor. Evita que su ropa huela a detergente o suavizante. El objeto elegido ayudará a consolar a tu bebé en situaciones emocionales: ausencia de los padres, entrada a la guardería, visita al pediatra o cuando está enfermo.

    Desafortunadamente, los niños no siempre eligen el peluche más limpio y bonito de su colección, y es frecuente que prefieran un trapo, ¡si no es su almohadita o funda! Lo retorcerá y morderá, pero no importa: cuando tiene la mantita entre sus brazos, tu bebé se siente más fuerte y los retos del día parecen más fáciles de superar.