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Un programa nutricional completo, adaptado a las necesidades de tu bebé.

Bañar a tu bebé

El baño, ritual diario, es la oportunidad perfecta para pasar un tiempo a solas con tu bebé y darle abrazos y cariños. Para que este momento sea una experiencia placentera, y evitarte una rabieta porque no sabes dónde dejaste la toalla mientras tu bebé tiembla desnudito en su camita, te presentamos a continuación algunas pautas:

Prepara los accesorios que necesitas de antemano: una toalla de felpa limpia, jabón y pañales, además de la ropa para vestir a tu bebé después del baño.

En cuanto hayas calentado el cuarto de baño y el agua esté a 37°C, ¡descuelga el teléfono!

• Enjabónalo de pies a cabeza, desde la parte más limpia a la más sucia. Bañar a tu bebé con tus propias manos es una oportunidad para acariciarlo, darle masajes y ayudarle a relajarse y experimentar un contacto piel a piel.

Cuando tu bebé esté en el baño, aprovecha para cantarle o explicarle una historia.

Cuando lo saques del baño, sécalo sin frotar, y no olvides los plieguecitos del cuello y la zona entre los dedos de los pies.

Ahora que tu bebé está relajado, puedes cortarle las uñas de los pies (utiliza un cortauñas pequeño con puntas redondeadas), limpiarle las orejas (nunca el canal del oído), y la nariz si tiene moquitos.

• Una vez vestido, tu bebé está listo para un día de emociones o ¡una noche de sueños maravillosos!

 

Cambiándole los pañales a tu bebé

Cambiándole los pañales a tu bebé

El cambio de pañales de tu bebé es tan importante en el cuidado de tu hijo como la alimentación, a pesar de que, a veces, parece una tarea interminable. Lo importante es tratar de mantener a tu bebé seco y cómodo en todo momento.

Cuando se trata del cambio de pañales, hay que aplicar el sentido común. Tu objetivo debe ser mantener a tu bebé lo más seco y cómodo que puedas.

Antes de comenzar a cambiar el pañal, es recomendable que reúnas todo lo que necesitas de una vez: un pañal limpio, una cremita especial para bebés, una toalla suave y un recipiente pequeño con agua tibia o una toallita húmeda para limpiarlo.

Cuando tengas todo listo puedes quitarle el pañal sucio, y luego limpiarlo cuidadosamente con la toallita, verificando que quede realmente limpio para evitar infecciones. Finalmente, ponerle la cremita y colocar el pañal nuevo de inmediato.

¿Cómo evitar sarpullido u hongos?

  • Cambia los pañales con frecuencia, no permitas que tu bebé pase mucho tiempo con un pañal mojado o sucio.
  • Utiliza pañales desechables.
  • Aplica una capa delgada de crema con óxido de zinc o vaselina, a modo de protección adicional contra la humedad.
  • Deja que el bebé ande sin pañal por un rato, todos los días. El aire ayuda a que la piel se mantenga seca y a tú bebé le va a encantar esa libertad momentánea.

    Otras sugerencias:

  • En las niñitas es fundamental que el aseo sea de adelante hacia atrás.
  • Recuerda nunca dejar a tu bebé solo en la superficie donde lo cambias. Incluso los recién nacidos pueden darse vuelta y caer.
  • Usa un jabón suave solamente cuando sea necesario; ciertos jabones hacen que el bebé pierda importantes aceites naturales de la piel.
  • Cuando tu bebé comience a crecer, es probable que esté mucho más inquieto durante este delicado proceso. Es recomendable mantener algunos juguetes cerca del lugar donde usualmente cambias el pañal, para que tu bebé se entretenga mientras tú cambias tranquilamente su pañal.

    Abandonar los pañales

    Abandonar los pañales no es fácil para un bebé. Al igual que caminar o dormir, ir al baño no es sólo una cuestión de práctica, sino también un reflejo fisiológico, ya que tendrá que aprender a controlar los esfínteres.

    Los pediatras señalan que esta habilidad aparece aproximadamente a los 18 meses. Si tu bebé va antes al baño antes, es sólo cuestión de suerte. Es inútil que lo fuerces. Sólo ayúdale a superar esta etapa con mucho tacto y pon en práctica algunos consejos de las mamás experimentadas:

    • Explícale que mantenerse limpio le permite convertirse en un niño o niña grande. Cambiar el pañal por un precioso par de panties o calzoncillos podría ayudar a convencerlo.

    • Sólo porque tu bebé parezca un poco tenso, no significa que tengas que llevarlo corriendo al orinal. Probablemente se haga pis antes de llegar, incluso si no tenía en mente orinar.

    Elije un orinal sencillo que no se pueda confundir con un juguete. Tu bebé necesita ser alentado y tranquilizado, y no debe sentir ninguna presión si no puede ir. Dejar a tu hijo en el orinal más de 10 minutos se interpretará como un castigo.

    Para ayudar a tu bebé a entender lo que se espera de él, evita alternar días con pañales y días sin pañales.

    El verano es un momento fabuloso para dejar a los bebés deambular con la colita al aire, de modo que comprendan la gran diferencia que hay entre sentirse seco o mojado.

    No compares a tu hijo con los demás; cada uno se desarrolla a su propio ritmo.

    Hay infinidad de consejos para que abandone los pañales, pero solamente tu paciencia, comprensión y ánimo harán que tu bebé supere esta etapa.