De forma general, podemos decir que tu bebé estará preparado para probar comidas más sustanciosas y empezar a ajustarse al ritmo de 4 comidas al día cuando tenga aproximadamente siete meses. Entonces, podrá esperar entre las comidas para satisfacer su hambre. ¡Aunque cada bebé tiene su propio ritmo!
¿Qué alimentos puede comer tu bebé?
• La leche materna continúa siendo la esencia de la dieta de tu bebé.
• Ésta es indispensable ya que proporciona a tu bebé todos los elementos nutricionales que necesita para crecer fuerte (vitaminas, ácidos grasos esenciales, calcio, hierro y proteínas).
• Es aconsejable que de no poder amamantar a tu bebé, consultes con tu pediatra.
Introducir los cereales infantiles con gluten
• Después de los primeros intentos de introducir los cereales “sin gluten” a los 6 meses, y si tu pediatra lo recomienda, puedes empezar a introducir cereales con gluten en la dieta de tu bebé a partir de los siete meses de edad.
• Gracias a los hidratos de carbono complejos que contienen, estos cereales son una auténtica fuente de energía.
• Le proporcionan el combustible que necesita en una etapa en la que cada vez se mueve más. Por otro lado, es un buen mecanismo de defensa contra el hambre.
• Además, proporcionan a tu bebé hierro, vitaminas y otras sales minerales.
• Ofrecen nuevos placeres gustativos y una consistencia distinta de la que tu bebé asocia con la leche.
Carne: todo lo que necesitas saber
Se trata de un acontecimiento importante en la Fase 2 (a partir de 7 meses), ya que introducir la carne es una fase vital en la iniciación de tu hijo hacia una dieta sólida.
¿Por qué deberías introducirlos?
• Las proteínas presentes en la carne resultan ideales para que tu bebé tenga una dieta equilibrada y un buen desarrollo: se utilizan para formar el cuerpo de tu bebé (huesos, músculos, órganos).
• Para él, significa la oportunidad de habituarse a nuevos sabores y a consistencias hasta ahora desconocidas.
¿Qué cantidad deberías darle?
• La ración diaria mínima de 500 ml. de leche materna o de fórmula infantil que das a tu bebé cubre la gran mayoría de sus necesidades de proteínas.
• Por esta razón, una pequeña cantidad de carne es suficiente para completar esta ingesta: 10-15 gr. al día (aproximadamente de 2 a 3 cucharaditas).
Algunos consejos útiles:
• Elige variedades magras: carne de vaca, ternera, pavo, pollo, jamón cocido, etc. Cuece la carne al vapor, desmenúzala en trocitos pequeños y mézclasela con su papilla de verduras.
• Ofrece a tu bebé carne sólo una vez al día, ya sea en el almuerzo o en la cena. Lo que más fácil te resulte.
Los alimentos en la Fase 2 (a partir de 7 meses)
Nuevas frutas y verduras
En la Fase 1 (a partir de 6 meses) tu bebé ya habrá probado distintos tipos de fruta y verduras. Al entrar en la fase 2 (a partir de 7 meses), después de pasar por la Fase 1, tu bebé probará nuevos sabores y descubrirá la consistencia más espesa de las papillas.
Continúa dando a tu bebé sólo verduras cocidas.
Nuevas Frutas y verduras:
• Verduras cocidas: zapallo, tomate, etc.
A comer verduras! (Fases: 2 – 3 – Junior)
No es en vano que siempre se relaciona a los niños con las golosinas, chocolates y sabores dulces en general, puesto que éstos son los más atractivos y mejor tolerados durante la infancia. Sin embargo, existen otros sabores como los de las hortalizas que, si bien, no causan inmediata aceptación por los niños, tienen un sinnúmero de propiedades, absolutamente necesarias para el buen desarrollo de los pequeños. El desafío es aprender a comerlas desde la etapa infantil.
Dentro de los hábitos alimenticios de los más pequeños, cumplen un papel fundamental las verduras, debido a su gran contenido vitamínico, beneficioso en el sistema inmunológico infantil.
A pesar de estos beneficios, los niños generalmente son reacios a consumirlas, debido a que su cerebro aún no se acostumbra a estos sabores tan extraños en los primeros años de vida. Sin embargo, el ejemplo familiar en relación al consumo de estos alimentos es primordial en los hábitos alimenticios del menor y que serán determinantes en sus hábitos futuros.
La participación de los padres es fundamental. Ellos deben cumplir un rol positivo frente a las situaciones críticas que se presentan a la hora de la comida de los niños. Hay muchos padres que no saben cómo actuar ante la negativa del niño por aceptar la comida y optan por amenazarlos con lo que menos les gusta, las verduras, presentándolas como castigo. Si bien, es posible que esta técnica resulte la primera vez, no solucionará el problema y lo único que conseguirá es provocar más rechazo por estos vegetales.
El consumo variado de vegetales es sumamente importante en la alimentación de la familia, sin excepción. Es recomendable consumir hortalizas diariamente, al menos 3 a 5 raciones por día, ya que éstas, en conjunto con las frutas, son las principales fuentes alimenticias de vitamina C y pro vitamina A, sales minerales, fibra y elementos antioxidantes.
¿Quién dijo que la fruta no era postre?
En la vida actual son pocos los niños que se alimentan de manera sana y que disfrutan comiendo frutas y verduras, pero éste es un hábito, y como tal depende de la educación que le hayan dado sus padres al respecto.
No es difícil encantar a los niños con el consumo de frutas y verduras, pero es importante ser constante y empezar temprano, idealmente desde los primeros meses en que el bebé empieza a probar alimentos. ¿Los beneficios de insistir?, muchos, desde la prevención de la obesidad hasta el importante aporte de nutrientes y vitaminas presentes en las frutas, sin olvidar que además constituyen una alternativa fácil y entretenida a la hora de comer. Además permiten que el bebé vaya familiarizándose con distintos sabores desde que es pequeño: manzanas, bananos, duraznos, peras, mangos y la lista sigue. Cómo empezar:
• Empezar dando fruta cocida molida o colados infantiles. Es importante que estos colados no contengan azúcar.
•Poco a poco ir probando sabores más complejos. Se sugiere iniciar con manzana y pera y con el tiempo ir incorporando otros sabores.
•La fruta primero se servirá molida, luego picada y ya a los dos años el niño estará preparado para comer lo mismo que el resto de la familia.
•Incorporar el consumo de “los 5 colores” de frutas y verduras propuesto por la Organización Mundial de la Salud.
•Desde el año en adelante tratar de presentar la fruta de manera atractiva, ya sea mezclándola con otros productos como cereales infantiles, preparando postres entretenidos con los niños o simplemente explicándoles los beneficios de comer frutas.