Debes volver al trabajo con el espíritu y la conciencia bien tranquilos. Después de todo, vas a reincorporarte a tu trabajo luego de una bien merecida licencia por maternidad. No te preocupes por nada; este primer periodo de “separación” no debe preocuparte en absoluto. Con un poco de organización, ¡será mucho más fácil!
De regreso al trabajo!
Es normal que después de que nace tu bebé, cuando llega el momento de volver al trabajo, experimentes sentimientos contradictorios y te hagas muchas preguntas. En este momento de transición, es importante que sepas que regresar al trabajo puede ser beneficioso para tu bebé, para tu familia y para ti misma.
Si tu trabajo es estimulante y te satisface, tú serás una madre más feliz.
Igualmente, un buen ambiente estimulante de cuidado para tu bebé puede ayudarlo a desarrollarse y a aprender a socializar.
Si trabajas lejos de tu casa, es probable que seas más organizada en el hogar.
Un ingreso extra en el hogar siempre es positivo.
Una madre que maneja exitosamente el trabajo fuera de la casa y su rol de madre, es un excelente modelo y ejemplo para sus hijos. Es así como los hijos de madres que trabajan desarrollan virtudes como la independencia, la responsabilidad y la orientación a las metas. Además en las familias de madres que trabajan cada hijo juega un rol más activo en la armonía familiar, lo que implica que entre hermanos se ayuden y se cuiden.
El regreso al trabajo significa que habrá muchos cambios para toda la familia. Deberás tomar importantes decisiones sobre el estilo de vida de tu familia y cómo aprovechar el valioso tiempo que tienen juntos. También es fundamental el apoyo entre ambos padres para identificar las necesidades de los hijos, alternarse en las tareas de la casa y seguir cultivando un ambiente familiar agradable.
Algunas ideas para superar la culpa y no estresarse:
- Abandonar el sentimiento de culpa: a veces es más importante la calidad de tiempo que le des a tu bebé que la cantidad de horas.
- Antes que una madre frustrada, los niños prefieren una madre atareada y afectuosa.
- Ser paciente y no agobiarte, debes ser capaz de asumir que no se puede abarcar todo.
- Evitar la trampa de suplir la falta de tiempo con la sobreprotección o un exceso de permisividad.
- Planea tus actividades, haciendo listas cuando estés ocupada. Así podrás poner prioridades y lidiar con ellas.
- Date tiempo para ti.
- Di no. No digas sí a todas las demandas que te imponen.
Dejar al bebé en buenas manos.
Prepara a tu hijo para esos momentos en los que tú no puedes estar.
Es importante que:
• Tengas toda la confianza en la persona que cuidará de tu bebé
• Aceptes que otra persona pueda cuidar amorosamente a tu retoño.
• Preguntes abiertamente a la persona que cuida a tu bebé cualquier duda que se te ocurra; tienes que quedarte con el espíritu tranquilo.
Aunque sea muy chiquitín, tu bebé se sentirá más tranquilo si le explicas lo que ocurre. Hablarle sobre esta “separación” con tus propias palabras y desde el fondo de tu corazón, les ayudará a los dos a asumir este cambio.
Abuelitos, niñera o guardería?
Muchas familias, por diversos motivos, dentro de los cuales el más frecuente es el regreso al trabajo de la mamá, se ven en la situación de buscar una persona que cuide al niño por una parte del día.
En primer lugar ustedes los padres deben decidir a quién encargar el bebé durante la ausencia breve o larga. Cual sea la escogencia, el bebé la vivirá de acuerdo con el estado de ánimo de sus padres. Si sienten abandonarlo, el bebé vivirá en momento con angustia, mientras si demuestran una actitud positiva y lo han enseñado a relacionarse con otros, este momento será para él una ocasión de crecimiento.
Los abuelitos
Muchas madres trabajadoras en Centroamérica deciden dejar su bebé al cuidado de su abuelita. Como base existe la fuerte convicción, fundamentada, de que esta es una figura muy importante de referencia para la madre. La abuelita ya está ligada al bebé por un profundo afecto, conoce bien las costumbres del bebé y por consiguiente no tiene problemas de adaptación. De hecho el poder contar con una abuelita disponible y solidaria, es para la mamá una ayuda enorme incluso desde el punto de vista sicológico.
Lo importante es respetar los roles: la abuelita no debe sustituir a la mamá, ni se deben iniciar procesos de rivalidad.
La guardería o day care
Son instituciones que acogen a los bebés desde los 3 ó 4 meses hasta los 3 años. En ellas laboras personas capacitadas y las actividades diarias son preparadas de acuerdo con las exigencias físicas y sicológicas de los pequeños. Como es una decisión tan importante, no te limites a visitar la guardería más cercana a tu casa: escucha a otras mamás, visita más de una guardería, habla con el personal. Al inicio se prevee un período de introducción: estarás con tu bebé un tiempo y luego, gradualmente, comenzarás a alejarte hasta que se habitúe a la nueva situación.
La niñera
Selecciónala con cuidado, evaluando experiencia, actitud y química con el bebé. Confía en tus impresiones, pero da importancia al igual a las reacciones de tu bebé. Entrena a la niñera por un cierto período, en el cual le enseñarás todo lo que debe saber para comprender las necesidades y deseos de tu bebé, y cómo deberá ser organizado su trabajo. La niñera deberá saber donde guardas la ropita, los alimentos, los juegos, los medicamentos de primeros auxilios, cómo está dispuesta la casa y dónde están los principales interruptores de agua, luz y gas. Establece las cosas que son permitidas hacer durante tu ausencia, buscando ser lo más elástica posible y de conciliar tus exigencias con las de ella, pero sobre todo con las del bebé.
Hazla seguirte por un período de tiempo en las actividades con el bebé, y poco a poco comienza a delegarle funciones como el cambio de pañales, etc. Prueba a dejarla sola primero estando en casa y luego realiza salidas cortas.
Escogiendo niñera.
Una de las decisiones más importantes antes de regresar a trabajar es escoger quién cuidará del bebé. No importa si tu bebé se quedará con otra persona, dos o cinco días a la semana, lo importante es que le tengas absoluta confianza a esa persona.
Escoger la niñera correcta es importante tanto para la salud del bebé como para tu paz mental. A continuación, algunos tips que debes tener en cuenta al momento de escogerla:
• Pídele a tus amigos y familiares que te den nombres de nanas de confianza que conozcan.
• Solicita la opinión de personas que estén en busca de nanas y que tengan bebés de la misma edad que el tuyo.
• Al momento de decidirte por una nana, pídele referencias de trabajos anteriores y llama a sus jefes anteriores, es importante conocer el comportamiento de la persona con otros bebés antes de que cuide el tuyo.
• Entrevista la nana en tu casa, de manera que pueda conocer el bebé y la casa.
Presentándole la niñera al bebé
Desde los primeros meses de vida de tu bebé, es importante que conozca quién lo cuidará. Es buena idea presentarle la niñera antes, de manera que tu bebé se familiarice con la persona que lo cuidará. Si es posible, invita a la niñera a tu casa por algunas horas para que juegue con el bebé, así están las 2 presentes y el bebé se siente más seguro.
Cuando finalmente estés lista para volver a tus labores y dejar al bebé con otra persona para que lo cuide, es importante que le dejes toda la información necesaria para que te localice. Los datos más importantes son:
• Teléfonos de tu trabajo
• Teléfono del trabajo de tu pareja
• Teléfono de algún familiar de confianza
• Números de la policía, hospital y bomberos
Si es la primera vez que la nana trabaja en tu casa, dale un recorrido para que sepa dónde encontrar los teléfonos y salidas de emergencia. Cada vez que salgas, dale instrucciones de los horarios de alimentación o toma de medicamentos del bebé y ponla al tanto de las preferencias de tu bebé.
Otra opción que tienes es que el bebé sea cuidado por familiares o amigos. Una estrecha relación con la persona que lo cuida es muy bueno para ti y para tu bebé, ya que el ambiente es familiar. Y si existen más niños presentes esto le añadirá más oportunidades para socializar.
Finalmente puedes dejarlo en un centro de cuidados para bebés como guarderías. Son lugares estimulantes donde tu bebé podrá interactuar con varias personas capacitadas para cuidarlos y con niños de sus edades. Busca un centro que tenga su debida licencia y que siga todas las normas establecidas.